Para "mi" "campaña" al Senado, Inventando la rueda (III), La lista que no fue


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El 11 de septiembre de 2001, el día del atentado de las torres gemelas me generó varios recuerdos fuertes, pero el más importante tuvo que ver con la reunión con German Puerta de Pezeta Publicidad. Me habían enviado Luis Alfonso Hoyos y Oscar Ivan Zuluaga para que coordinara con él la redacción del documento de defensa que se entregaría en todo Caldas y en especial en Manizales después de la sentencia de pérdida de investidura que había sido ejecutada en contra de Luis Alfonso.

Había ido con mi mejor amiga, consejera y obviamente mi novia de ese tiempo, de su mano llegaría años despues a conocer el mundo de las ideas liberales, y quizás por ese nivel de confianza que generabamos el dueño de Pezeta nos invitó a su apartamento a terminar de asimilar entre un par de tragos la conmoción del dia. Algo hablamos del borrador que le llevaba para su revisión y aprobación, del formato en que se imprimiría y por supuesto de los rumores de pago a los consejeros de estado que habían terminado por influencia de Omar Yepes y claro, 400 millones para cada uno, generando esa muerte política. De resto, los comentarios, la música y los silencios se combinaban con flashes informativos de CNN.

Luis Alfonso Hoyos había sido candidato a la gobernación de Caldas en el año 2000, y casi le gana al candidato de la dupla corrupta con la que entre Victor Renán Barco y Omar Yepes habían desfalcado al departamento cafetero, el mensaje de sus resultados electorales era contundente: saldrían del poder. Junto a Floro Tunubalá, candidato a la gobernación del Cauca, Parmenio Cuellar, candidato a la gobernación de Nariño y Guillermo Alfonso Jaramillo, candidato a la gobernación del Tolima, habían generado un compromiso de apoyar en la conformación de una Alternativa Independiente. En diciembre del 2000 hicimos un evento en el Tequendama en el que ciudadanos “de a pie”, candidatos elegidos y no elegidos cercanos a esa alternativa independiente expresariamos nuestro apoyo a esa convergencia.

De los candidatos no elegidos con mayor visibilidad Luis Alfonso recogía la mayor cantidad de confianzas cruzadas, unos meses después esa iniciativa de convergencia se expresó en un proceso de compromisarios para conformar una lista al Senado. Luis Alfonso además pasó a tener un rol más organizacional en otra apuesta previa que se venía desarrollando: Alternativa Política Colecitva-APC. Ejercería de Secretario Ejecutivo hasta el día de la sentencia del Consejo de Estado, en ese momento le tocó combinar esa labor con la defensa política del proceso que desde Actitud Renovadora había comenzado en Pensilvania. Y por lo mismo terminamos Otty Patiño y yo compartiendo con él una secretaría colegiada.

Otty, Luis Alfonso y yo habiamos hecho cosas desde comienzos del 2001. Eran los tiempos en los que mucho más importante que si las FARC cumplia un acuerdo de paz es que cumplieran los minimos del Derecho Internacional Humanitario en medio del conflicto armado. Otty ex-constituyente, ex-comandante del M-19, y en ese momento promotor de la paz, había presentado como una iniciativa política no electoral para liderar desde Alternativa Politica Colectiva un proyecto importantisimo: “El Muro contra la Barbarie”. La idea era registrar con un monumento de memoria histórica los actos de barbarie que se fueran desatando en medio de la degradación combativa de esos tiempos. Para que tuviera sentido el monumento tenía que combinarse con sensibilización en las regiones sobre el DIH e impactar indirectamente en los actores armados. No era un muro sobre las barbaries que se hicieron sino sobre las que se iban dando… y con cada ladrillo de memoria expresar la dignidad minima que combatientes y no combatientes merecen en medio de la guerra.

Luis Alfonso apoyó a Otty con el “Muro contra la barbarie”… y yo también me había comprometido con eso, por lo mismo terminé en Pensilvania y Manzanares recogiendo información del falso episodio atribuido a Karina sobre el juego de fútbol con las cabezas de policias en la toma del corregimiento de Arboleda… de ese proceso previo es que terminamos Otty y yo en lo de la secretaria colegiada de APC.

Pero obviamente en septiembre, sin un Luis Alfonso 110% en frente del proceso de filigrana de desarrollar la convergencia todo se volvió más complejo, nos iba cogiendo la noche electoral del 2001. Para finales de Septiembre ya era claro que todos los grupos de la Alternativa Independiente no era posible integrarlos en esa lista. Pero lo que se esperaba minimamente es que APC que había nacido en 1999 pudiera integrar a sus cercanos: Sí Colombia (Noemí), Visionarios (Mockus), Via Alterna (Navarro) y Actitud Renovadora (Luis Alfonso) … obviamente la candidatura de Noemí que había sido el espacio sombrilla para 1998 no lo sería en el 2002. Así que el tema se “redujo” a Visionarios-Via Alterna-Actitud Renovadora.

Todavía me acuerdo del primer desayuno en el apto de Navarro en la Macarena conversando con los compromisarios las diferencias, distancias, y creando mecanismos para temas puntuales. Con Edgar Ruiz, futuro gerente de la EAAB habíamos avanzado sobre el tema programatico a partir de un texto base que tenía APC sin embargo aunque yo tenía la marca de haber sido avalado como candidato para el Concejo de Bogotá por Navarro y Petro en el 2000, fue justamente con Fernando Rojas de Fenavip, ex-M-19 con quien tuvimos un par de diferencias que hoy llamariamos “libertarias”. Él era proteccionismo y mercado nacional y mientras que yo era librecomercio y globalización.

Sin embargo con todo y los posibles desencuentros ideológicos o programaticos la verdadera pregunta era con los Visionarios. Rafael Orduz, excelente senador, había tenido que lidiar con el proceso de conformación de un “partido gobernante” en Bogotá. Mockus había ganado la alcaldía pero también había quedado un concejal y varios ediles. Crecer “orgánicamente” o via “fusión y alianzas” ese era el dilema de los visionarios… con una variedad de conflictos personales, intereses cruzados y expectativas frustradas… Ya era Octubre… los mecanismos… la lista… las confianzas… nada que cuajaban.

Era evidente para varios de nosotros en APC, y obviamente para mi muchisimo más porque había alcanzado a estar en varias de esas conversaciones, que la dinámica de los visionarios podía bloquear un proyecto potencialmente más grande. Tan intensamente lo viví que alcancé a tener un episodio desafortunado con Paul Bromberg, ex-alcalde de Bogotá, porque era para mi la persona indicada para reemplazar a Luis Alfonso en la creación de esos puentes que terminaran en la lista al Senado. “Jorge, yo ya no puedo sacrificar más mi vida familiar por la política”, fue lo que a modo de explicación me dijo por teléfono, alguna cosa le dije sobre la falta de compromiso y la falta de responsabidad histórica, sin entender todavía bien, y mucho menos haber pagado lo suficente en carne propia ese mismo sacrificio… ya lo haría. Años más tarde me daría cuenta que yo también terminaría sacrificando demasiada vida familiar por la política.

Sin embargo, por la misma dinámica, finalmente a finales de ese Octubre o quizás principio de Noviembre el mismo Bromberg volvió a apoyar la dinámica de negociaciones entre esas tres fuerzas. El pacto casi se sellaría: Antonio Navarro encabezaría la lista, el segundo sería Rafael Orduz y de tercero iría un empresario: Oscar Ivan Zuluaga.

Los visionarios retirarían a Rafael Orduz de ese proceso y sin Orduz a Zuluaga no le quedaba un puente para presentar en una región tan azotada por las FARC una alianza con Antonio Navarro. Alvaro Uribe empezaría a subir velozmente en las encuestas y el proceso del Cagüán ya llegaba a puntos insostenibles. Era diciembre, cada quien se iría por su cuenta a preparar fotos, slogans y testigos electorales. Para marzo Luis Alfonso y Oscar Ivan se convertirían en promotores principales de la candidatura Uribista. Navarro y Petro dejarían el “centro” y volverían a intentar las eternas coaliciones de izquierda… los visionarios con su lista “propia” teniendo a Orduz a la cabeza se quemarían.