C b-p para "mi" "campaña" al Senado: Inventando la rueda (II)


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Vamos a ver si logro compartir un poco de algo no solamente electoral sino organizacional, finalmente un aprendizaje grande que haría un poco después del 97 es que no se puede hacer organización política y campaña electoral al mismo tiempo. Lo intenté, varias veces, y lo vi intentar, varias veces… y aunque no he formulado algún teorema de la imposibilidad de “la creación orgánico-electoral simultanea” lo cierto es que son dos cosas diferentes… muuuy diferentes. Por eso quizás hay que hablar algo de lo organizacional… todavía en el 97.

En el texto anterior conté algo de lo que fue mi transición en ese año fui de representante estudiantil gremial a activista generacional a activista civico. ANEIC, UHN, Voto Inteligente. Lo cierto es que el pais al final del gobierno Samper era un asco, los partidos tradicionales todavía eran muy fuertes no habían pasado 6 años de la constituyente y no parecía para mi generación que había crecido bajo la sombra de la “séptima papeleta” que pudieramos hacer algo tan “transformador”. No había que “hacer” una nueva constitución, había que “darle vida”.

De hecho las soluciones desde la sociedad civil estaban al orden día. Los partidos no solamente no parecían la solución, parecían sobre todo el problema. Los lideres de la ANEIC eran de Armenia, Uniquindio, y por ellos alcancé a escuchar que un quindiano que más adelante sería muy importante para mi vida política, Hernando Gomez Buendía, estaba tratando de organizar una “Red de ciudadanos por el interés público”, me enteraría años después por el mismo que una vez se generó la parte más fuerte de la oposición a Samper él prefirió engavetar la iniciativa para que no se confudiera con un proyecto de oportunismo electoral, reaparecería después de la primera vuelta del 98 con un modelo más madurado y ambicioso, pero esa es una historia para un texto posterior.

Lo cierto es que a mi y a los representantes estudiantiles amigos en la Universidad de los Andes que contacté para el tema lo electoral no los movía mucho. Y bueno, mis redes interuniversitarias en ese momento del año eran todavía solamente de ingeniería civil, así que menos, afortunadamente!

La transición hacia lo electoral en todo caso si fue bajo el manto de UHN pero de una forma diferente, interesados en participar del debate nos acercamos al Consejo Nacional de Planeación, una figura que nos parecía interesante, tiempos aquellos en que creía en los planes estatales! Obviamente como era un figura corporativa nosotros llegando con la marca de Universitarios Haciendo Nación pudimos participar en algunas reflexiones sobre educación. Mi relación “institucional” con el CNP duró casi hasta 2002, “había” que fortalecer a la sociedad civil y ese parecía “EL” espacio para “darle voz” a los sectores sociales.

Sin embargo ya en ese 97 por obra de esa relación con el CNP pude ir por primera vez al congreso, me parecía importantisimo! Nos habían pedido la cédula y todo! El congresista que facilitaba una reunión de iniciativas ciudadanas alternativas era un personaje que yo no podía distinguir en la prensa, como si mis tiempos de ingeniería en Los Andes me dieran para hacer seguimiento parlamentario! ja

Ese congresista no iba a estar en la reunión pero la gente del CNP decía que era uno de los decentes y estudiosos. Ya ni me acuerdo de que fue la reunión, pero claro, había ido al congreso! Mi virginidad parlamentaria se había perdido! Oficialmente empecé a conocer al Leviatán.

Los del CNP que nos habían animado a ir tenían razón, toda las otras iniciativas eran de sociedad civil, la que más me llamó la atención fue precisamente la de Voto Inteligente, hablaban de que lo importante era que la ciudadanía tuviera mejor información de los candidatos y que además era importante que la ciudadanía fuera sensibilizada para que buscará más… Que había que recopilar información, sistematizarla, publicarla y motivar su uso en las decisiones electorales. Obviamente eran tiempos pre-google. Pero para mí tenía todo el sentido, por el tipo de gente tan interesante que había conocido en esa reunión a mi me había quedado la curiosidad con uno: Luis Alfonso Hoyos Aristizabal… mi ausente anfitrión. El senador más joven en ocupar la curul hasta ese momento… y del que no sabía nada.